Se concibe como una vivienda de balneario diseñada para dialogar inteligentemente con la topografía natural del terreno y maximizar la experiencia del entorno. La propuesta se fundamenta en la optimización de las vistas, la fluidez espacial y la flexibilidad de uso.
El diseño aprovecha la pendiente natural en bajada del terreno para ganar altura de manera estratégica en su implantación. Esta elevación volumétrica permite que la vivienda domine el paisaje, garantizando vistas panorámicas hacia el mar desde absolutamente todas las terrazas del proyecto.
La casa está pensada para la dinámica y el estilo de vida de la playa, ofreciendo una movilidad interior continua y accesos resueltos para distintas situaciones, integra una entrada principal jerarquizada y bajadas vehiculares cómodas. Destaca un ingreso secundario por el nivel inferior (garaje), pensado específicamente como un punto de acceso práctico al regresar de la playa, evitando el paso de arena o equipos hacia las áreas sociales.
El diseño espacial de la planta principal ubica los núcleos duros en el centro geométrico de la planta. Esto libera los perímetros y genera una circulación circular, permitiendo transitar y conectar los distintos ambientes de forma ininterrumpida y sumamente fluida.
La distribución de los espacios interiores busca un equilibrio entre la vida social integrada y la privacidad, se diseñó una clara separación funcional entre las habitaciones. La suite principal fue independizada de los cuartos secundarios, otorgando a los propietarios un sector de absoluta tranquilidad.
El área del living se concibió con un alto grado de versatilidad. Mediante un sistema de cerramientos verticales opacos, este espacio social abierto puede aislarse visual y acústicamente para convertirse en un cuarto de huéspedes ocasional. Para asegurar el confort de las visitas, el espacio cuenta con un baño contiguo de fácil acceso.
El proyecto logra una vivienda de balneario altamente funcional que respeta y aprovecha su entorno, ofreciendo recorridos intuitivos, privacidad cuando se la requiere, y una conexión constante con el horizonte marítimo.