Recibimos el encargo por parte de una empresa establecida en el barrio La Aguada desde hace más de 35 años, en vistas de su aniversario buscaban renovar la totalidad de la fachada de forma de crear un impacto directo sobre un tejido urbano consolidado y neutro.
Como premisa no se nos permitió realizar modificación alguna de aberturas ni accesos, la obra debía desarrollarse completamente desde el exterior de la empresa sin entorpecer la actividad diaria de la misma. Decidimos proponer un sistema de pieles que nos permita una nueva estética.
De esta manera establecimos dos sectores de paneles símil acero corten que remarcan los accesos intercalándose entre microperforados y ciegos según las aberturas existentes; para enmarcar esta primera intervención se instaló una segunda piel blanca microperforada que posee un desarrollo trapezoidal pautado, con ella permitimos mantener la iluminación en todas las oficinas cambiando la morfología exterior.